El Camino a la Libertad
Los seres humanos basamos nuestra experiencia de vida en patrones de conducta y estereotipos que nada tienen que ver con lo que estamos viviendo al momento presente. El condicionamiento personal y cultural al que somos sometidos, pragmatizan la falsa imagen mental que creamos de nosotros mismos y nuestra realidad.
Desde que somos pequeños no dejamos de escuchar que debemos de hacer y parecernos a alguien que señalan como el ejemplo de la familia, que la forma más correcta de hacer las cosas es de esta o aquella manera, que si intentamos hacer algo nos puede ir mal como a otros, que sin profesión no somos nadie en la vida, y que incluso, para que nos vaya bien, debemos de ver la vida como otras personas lo hacen.
Es muy lamentable la realidad de como los adultos hemos venido educando y orientando a las nuevas generaciones a lo largo de muchas décadas. Nos limitamos a creer que hacemos lo correcto por el simple hecho de que así nos lo hicieron saber nuestros predecesores.Y todavía más estremecedor aún, es el hecho de que, a pesar de toda la distorción e incoherencia que observamos hoy día en el comportamiento de los seres humanos a todo lo largo y ancho del planeta, postulado en este modelo de educación, no hagamos nada por modificarlo.
Y si de incoherencia se trata, ¿Que hacer ante lo que, aunque quisiéramos, no podemos intervenir?
Ya hace un buen rato que la publicidad comercial a través de los medios de comunicación, se ha encargado de sumergirnos en ese mundo de consumismo y competencia que cada día se expande más y más, conformando y promoviendo la tan nombrada economía global. ¿Quieres ser el mejor?, entonces como esto, bebe esto, usa esto, ponte esto, no uses eso, cambia a esto; tal parece que estar por encima de los demás, viéndote o haciendo cosas "aparentemente diferentes", es la tarea principal en esta vida. Pero la realidad es otra, pasamos a formar parte del grupo selecto de consumidores con patrones de conducta similares, basados en realidades abstractas, ya que solo lo que nos venden son ideas de cómo creemos que somos y de cómo debemos de ver la vida. Nada más lejos de tu verdadero Ser.
Si tratamos de entenderlo mejor, la vulnerabilidad que desarrollamos desde el seno familiar marca profundamente la capacidad del Ser hasta varias etapas de nuestra vida. Nos alejamos más de nosotros mismos y de nuestra esencia, perdiendo toda autenticidad; y lo más triste en los más de los casos, tendemos a aislarnos de los demás, nos sentimos solos, confundidos y vacíos, y como última salida, terminamos imitando lo que las mayorías hacen, dependiendo del grupo de individuos con el que creemos nos sentimos más identificados. Nos vestimos igual, usamos lo que ellos usan y hasta comemos y hacemos lo mismo que ellos. Generamos más consumo. Nos perdemos en ideas de escacez, competencia, temores, duda, ofensiva, envidia y limitaciones. Nos dejamos llevar por la corriente de la vida ordinaria, y de manera irresponsable soltamos la rienda. Vivimos por el simple hecho de que estamos aquí, y no tenemos otra mejor opción; nuestra autoestima baja considerablemente. Frenamos o desaceleramos el proceso de crecimiento de nuestra conciencia.
Mientras no comprendamos que nuestros actos surgen por nuestros deseos, y que esos deseos se basan en recuerdos de experiencias a lo largo de nuestra vida. Jamás entenderemos que no hemos sido nosotros quienes hemos llevado el control de nuestra vida, sino aquello que nos hicieron creer que era, esto es, las experiencias de otros no la nuestra, las intenciones de otros no nuestras intenciones. Todo un mundo de necesidades aparentes y manupulación irresponsable.
Entender todo esto, y aprender a tomar nuestras propias decisiones sobre ello, nos libera de la necesidad de repetirlo y nos da todo el poder para destruirlo.
Aplicar esto es renacer a la vida, tomar el control y responsabilizarnos por nuestros actos. Autoconocimiento y desarrollo de la conciencia. Felicidad libre de ataduras. Salud y equilibrio. Libertad del Ser.
En un esfuerzo por tratar de abarcar los principales temas de mayor influencia en nuestra vida, describiré de una manera sencilla como pasamos de la verdad absoluta a una realidad aparente, de la felicidad total a la dependencia emocional, de un estado de salud pleno a la auto miseración, de la conciencia pura a la incoherencia global y del Ser absoluto al ego como referencia de vida.
Lo importante es que cada vez más personas lleguemos a un punto de equilibrio y quietud total, para que a través del silencio en nuestras mentes, accedamos a ese campo infinito de inteligencia pura. Ya que es precisamente de ese campo, de donde surgen las mejores respuestas, y de esa forma generar más energía coherente en nuestras vidas y en nuestro planeta, que tanta falta hace.
Créeme, no tienes que buscar alrededor tuyo porque todo está dentro de ti. Siempre ha estado.
Si tú estás bien yo estoy bien, lo más importante es ser felices ya que la felicidad nos pone en sintonía con la vida. Y la vida es todo ese mundo lleno de infinitas posibilidades basado en energía pura, tú eres energía pura, yo soy energía pura, todo es energía pura y esa energía pura es lo que se conoce como Dios.
Gracias por estar aquí y permitirme estar contigo. Que todo sea para bien.
Continuará...
Arturo Méndez