LA ENERGÍA COHERENTE III
El Sol como Medicina
A partir del siglo XVIII, acontece el renacimiento de la actitud "primitiva", la que ennoblecía los atributos positivos de la acción solar, y junto con los avances científicos de la época, muchas instituciones y centros de salud empezaron a considerar como tratamiento los "baños de sol" para determinadas afecciones. El pionero fue Arnold Rickli, cuyo sanatorio aplicaba con regularidad y éxito los baños de Sol a sus pacientes ya a mediados del siglo XIX. Sus técnicas fueron difundidas a buena parte de Europa, y a principios de la centuria siguiente ya se realizaron estudios serios, por parte de los médicos suizos Oskar Bernhard y Aguste Rollier, que certificaban la eficacia de la luz solar para nuestra salud.
Por ejemplo, demostraron que mediante tratamientos solares era posible una mayor rapidez en la curación de lesiones cutáneas (abscesos, heridas mal cicatrizadas, etc.), así como un efectosaludable en pacientes aquejados de raquitismo, de dolencias articulares o incluso tuberculosis; de hecho, con anterioridad a la invención de la penicilina por Fleming, el propio Rollier fue capaz de mejorar la salud, en su sanatorio suizo de Leusin, dos terceras partes (casi 1,800 pacientes) de los ingresados por tuberculosis.
El científico Ruso Alexander L. Chizhevski (1897-1964), fundador de la llamada heliobiología, se dedicó a investigar en los años 20 y 30 del siglo pasado, la posible relación entre la actividad cíclica del Sol y la aparición o propagación de las enfermedades y pandemias en árboles, animales y seres humanos.
Estas investigaciones causaron gran polémica en medicina, los científicos no las aceptaban porque suponía otorgar una relevancia excesiva en nuestra salud, creían ellos, a un astro cuyas variaciones energéticas eran extremadamente exiguas y que, además, estaba situado a millones de kilómetros de distancia, resultaba disparatado afirmar que el campo magnético solar y las alteraciones de la actividad de la estrella eran, si quiera en parte, responsables de los estados en los seres vivos.
Ya bien entrado el siglo XX se descubrió que la luz solar difusa (es decir, aquella que se recibe cuando los rayos solares no inciden directamente) eran útiles para frenar el crecimiento de bacterias y otros microorganismos, y que la luz solar directa acababa por destruirlos. Así, según afirma Ernst Schneider, "hoy en día, pues, la helioterapia se ha convertido en un método de tratamiento médico cuya efectividad se haya plenamente reconocida por la comunidad científica mundial".
Pero, ¿en qué consiste su acción, y cómo es posible que una estrella, situada a 150 millones de kilómetros, afecte de forma tan profunda nustra salud e, igualmente, a nuestro equilibrio psicológico?
En la Actualidad
Es muy lamentable que el hombre, en un afán desmedido por captar la riqueza a través del manejo y el control de los recursos energéticos, desarrolle tecnologías que lo alejen cada vez más de la naturaleza, e incluso, atente contra ella. Poniendo en riesgo no solo la vida de las especies menores dentro de los diferentes ecosistemas, sino también la suya propia. Es tal su soberbia, que se ha creído capaz de sustituir la luz solar por la artificial. Computadoras, lámparas, televisores, casas y ciudades enteras, se alimentan principalmente con la electricidad producida por él.
Con el avance tecnológico se creyó que se podría sustituir a la energía solar poor las actuales fuentes alternativas, sin embargo, hoy en día nos damos cuenta de la gran importancia que esta tiene a la hora de salvaguardar nuestra salud, y también la del planeta.
La luz solar es la única fuente de sustento que da vida de manera incondicional a todos los organismos vivos incluyéndonos; es la medicina más poderosa que tenemos a nuestra disposición y no nos damos cuenta. Aún así, la mayor parte de la gente no tiene conciencia de este maravilloso recurso. Podríamos emplearlo para obtener energía limpia, sin recurrir a los combustibles fósiles que tanto daño han provocado ya al medio ambiente, y de esa manera evitar la devastación. Sin embargo, parece necesario llegar a los extremos poniendo en riesgo la vida misma para crear conciencia en los seres humanos, y darnos cuenta de esta maravillosa fuente hasta ahora inagotable.
Contaminación de cuerpos de agua y aire, agotamiento de los recursos, extinción de especies, cambios en los estilos de vida de las personas, y la aparición de nuevas enfermedades son solo algunos ejemplos del peligro al que nos enfrentamos si no hacemos los cambios pertinentes, orientados a crear una nueva manera de vivir con más conciencia.
En el universo, nuestro querido Sol representa la única cosa fuera de nuestro planeta que necesitamos para poder vivir. Podrán faltar galaxias enteras, pero no podemos vivir sin la luz y el calor de esta gran estrella.
Nos sentimos atraídos de manera natural por el Sol, ya que compartimos el mismo origen y destino. Sabemos hoy que no es solo luz lo que obtenemos de él; ya que además, mantiene el equilibrio en el sistema planetario, nos calienta y nutre la vida. Su radiación organiza y configura el correcto funcionamiento fisiológico y psicológico de nuestros cuerpo. Por todo esto, requerimos de la presencia del Sol para que las cosas se desarrollen de manera armoniosa y coherente en nuestras vidas.
La ciencia está comprobando lo que las antiguas culturas ya sabían, el rol que ha representado y representará el Sol en la vida individual de cada persona es más fundamental e ineludible de lo que jamás pudiéramos haber imaginado.
Que todo sea para bien...
Fuente:
Wilson, J.D.: Física con aplicaciones. Segunda Edición
Mc Graw-Hill (1991)
El Código de la Luz
Daniel Lumera
Ediciones Obelisco 2010
SIATEMA SOLAR
Influencias del Sol en el ser humano
Jesús Salvador Giner
jsginer@gmail.com
EL SOL
http://www.astronomia.com/solar/planetas/htm
CIENCIA AL DÍA
FISICA CUÁNTICA
(GUÍA PARA PRINCIPIANTES SOBRE EL MUNDO SUBATÓMICO)
JOHN GRIBBIN
PRIMERA EDICIÓN 2004
EDITORIAL PLANETA
LAS PROFESÍAS MAYAS
ADRIAN G. GILBERT
MAURICE M. COTTERELL
QUEBECOR WORLD 2009
